Cuando un padre o una madre deja de pagar la pensión de alimentos, la salida no es esperar a que cambie de actitud. La ley peruana da pasos concretos para exigir ese pago, y conocerlos desde el inicio evita meses de reclamos sin resultado. Este tipo de casos forma parte de lo que trabajamos en Derecho de Familia, y cada situación tiene su propia ruta según los acuerdos previos y la situación de ingresos de quien debe pagar.
Confirma que la pensión de alimentos ya está fijada
Todo lo que sigue depende de este punto de partida: la pensión debe estar establecida por una conciliación extrajudicial o por una sentencia de un Juzgado de Paz Letrado. Si todavía no existe ese acuerdo o esa resolución, el primer paso es justamente conseguirlo, antes de hablar de cobro.
Pide la liquidación de las pensiones devengadas
Una vez fijada la pensión, cada mes que no se paga se acumula. Ese monto acumulado se calcula mediante una liquidación de pensiones devengadas, presentada ante el mismo juzgado que fijó la pensión de alimentos. Este documento es la base de todo lo que viene después: sin liquidación aprobada, no hay monto exigible ni sustento para un embargo.
Solicita el embargo o la retención de haberes
Con la liquidación aprobada, se puede pedir el embargo de bienes o, si la persona obligada trabaja de forma dependiente, la retención directa de un porcentaje de su sueldo, para asegurar el pago de la pensión de alimentos. Esta vía suele ser la más efectiva cuando la persona tiene ingresos formales, porque el descuento se hace directo en planilla, sin depender de su voluntad de pagar.
Conoce la vía penal: omisión a la asistencia familiar
Si después de un requerimiento judicial la persona sigue sin pagar, el incumplimiento puede constituir el delito de omisión a la asistencia familiar. Esta vía no reemplaza el cobro civil, lo complementa: en la práctica, la posibilidad de una denuncia penal suele acelerar pagos que llevaban meses estancados.
Guarda cada comprobante de pago y de reclamo
Transferencias, depósitos, capturas de conversaciones donde se promete pagar, cargos de las solicitudes presentadas: todo eso sostiene el expediente. Un reclamo bien documentado avanza más rápido que uno armado a último momento, cuando ya urge una respuesta.
Ningún caso de pensión de alimentos es igual a otro, sea por la situación de ingresos de quien debe pagar, por acuerdos previos entre las partes o por cuánto tiempo lleva el incumplimiento. Si atraviesas esta situación y quieres una evaluación de tu caso específico, escríbenos por WhatsApp.
