Casi nadie conoce el hábeas data hasta que lo necesita. Es el mecanismo constitucional que protege tu información personal frente a entidades públicas y empresas privadas, dentro de nuestra práctica de Derecho Constitucional, y funciona distinto a un amparo o un hábeas corpus.
Qué protege el hábeas data
Respalda tu derecho a la autodeterminación informativa. Puedes acceder a tu información en cualquier base de datos, pública o privada. Y puedes pedir que se corrija, actualice o elimine si es falsa, está desactualizada o no debía estar ahí.
Cuándo procede el hábeas data
El hábeas data aplica sobre todo en dos situaciones. La primera: cuando una entidad o empresa te niega el acceso a tu propia información. La segunda: cuando esa información es incorrecta y se niegan a corregirla pese a tu pedido. También cabe cuando comparten tus datos sin tu autorización, en casos donde la ley exige ese consentimiento.
El paso antes de la demanda
Antes de demandar, la ley exige agotar una vía previa. Hay que pedir por escrito el acceso o la corrección a la entidad o empresa, y darle un plazo razonable para responder. Sin ese reclamo previo documentado, el juez puede declarar improcedente la demanda.
Dónde se presenta la demanda de hábeas data
Ante el Juzgado Civil o Constitucional del lugar donde ocurrió la afectación, o donde vive quien demanda. Se elige lo que resulte más conveniente para acreditar los hechos.
Plazo para actuar
El proceso constitucional de hábeas data prescribe a los 60 días hábiles desde que se conoce la afectación. Conviene no dejar pasar mucho tiempo después de una negativa. Ese plazo corre desde ese momento, no desde que decides actuar.
Casos de hábeas data más frecuentes
Estos son los escenarios que más llegan a un estudio jurídico. Centrales de riesgo crediticio con información errónea o vencida. Entidades públicas que se niegan a entregar tu propio expediente. Y empresas que comparten tus datos personales sin tu autorización.
El hábeas data no es tan conocido como el amparo o el hábeas corpus. Pero protege algo que hoy vale mucho: el control sobre tu propia información. Si una entidad te niega acceso a tus datos o se niega a corregir algo falso, escríbenos por WhatsApp.
